🛸¡Saludos, terrícola!🛸
En la entrada anterior hablé un poco sobre mis observaciones respecto del storytelling en los conciertos de k-pop, y cómo es que estos eventos deben mirarse y planearse con visión holística para hacer que el/la/lx fan se sienta verdaderamente inmerso en la experiencia, perteneciente a un grupo de personas que comparten un sueño, a fin de volverse unx fiel seguidorx del artista.
Ahora que hemos hablado en términos generales, quiero pasar a un ejemplo muy específico: nada más y nada menos que NCT, el grupo que me acompañó toda mi adolescencia, desde la preparatoria hasta la universidad e incluso ahora, que soy Miss Godínez.
Neo Culture Technology: un proyecto ambicioso para audiencias ambiciosas
Era 2016 cuando escuché por primera vez el nombre de NCT, pero no fue hasta mayo de 2017 que me acerqué a su discografía sin saber que terminaría convirtiéndose en el manifiesto de mi juventud: despertarme a las 3AM para escuchar los nuevos lanzamientos, unirme a grupos de WhatsApp de fans, comprar stickers y demás mercancía que se me cruzara, seguir fanpages en Facebook… y más tarde, hasta 2019, los primeros conciertos de NCT en México. Para mí, una estudiante foránea que creció un poco sola en la gran Ciudad de México, NCT era (y es) un compañero de aventuras, un confidente y el soundtrack de los años más intensos de mi vida hasta el momento.
A casi diez años de su debut, quiero explorar cómo es que el storytelling de esta boyband tocó los botones correctos en mí, en calidad de fan, y logró trascender en el tiempo hasta convertirse en parte de mi marca personal (jeje) y mi grupo de k-pop favorito, me atrevo a decir, de todos los tiempos.
El concepto de NCT

Las siglas NCT se deben a Neo Culture Technology, un concepto ambicioso que originalmente buscaba expandirse a nivel global, creando conexiones entre diferentes sub-unidades dedicadas a diversas regiones. La idea era crear un grupo de chicos que tuviera alcance en todos los continentes, con una expectativa de más de 40 integrantes con diferentes nacionalidades. Esto se aprecia con dos de las células de NCT: WayV, dedicada al mercado chino, y NCT WISH, para el mercado japonés. Cada una de estas subunidades canta en coreano y en el respectivo idioma de su país sede.
Siendo así, este modelo de agrupación se presumía disruptivo, capaz de experimentar con las bases del paradigma de cómo funciona un grupo de pop en Corea del Sur. No obstante, no es una propuesta completamente nueva, pues se aprecia su inspiración en el grupo rotativo de idols femeninas japonesas AKB48, con más de 40 integrantes. Cabe la gran posibilidad de que el anterior presidente y fundador de SM Entertainment, Lee Soo Man, encontrase en NCT una oportunidad para importar y localizar esta idea en el mercado coreano, con una visión mucho más amplia e internacional.
NCT se tenía planeado para continuar creciendo en América del Norte, América Latina, Europa y Australia, por mencionar algunos ejemplos de potenciales sedes; sin embargo, los cambios en su dirección creativa y en la estructura interna de su agencia, SM Entertainment, consolidaron la decisión estratégica de que la agrupación permaneciera con un total de 25 integrantes activos, distribuidos de la siguiente manera:

- NCT 127 (8 integrantes). Su estilo es urbano y experimental, con sede en Seúl, Corea del Sur.
- NCT DREAM (7 integrantes). Se compone de los integrantes más jóvenes de la primera generación de NCT que debutó en 2016. Su música es juvenil con un toque de nostalgia, y tienen sede en Corea del Sur.
- WayV (6 integrantes). Con sede en China, esta subunidad canta en mandarín, cantonés e inglés. Su estilo es más bien groovy, con conceptos creativos algo más sofisticados e incluso oscuros.
- NCT WISH (6 integrantes). Sub-unidad más reciente, compuesta por los integrantes más jóvenes de NCT hasta la fecha. Su sede es Japón, y sus conceptos giran alrededor de y2k, en un mood colorido y tierno.
Sub-unidades compuestas:
- NCT TxT (1 integrante de NCT 127 y 1 integrante de WayV).
- NCT DoJaeJung (3 integrantes de NCT 127).
- NCT U (sub-unidad rotativa).
Lo más llamativo de este grupo es su gran capacidad de adaptación y versatilidad, tanto en el sonido distintivo de cada subunidad, como en los perfiles de sus solistas. Quizá el concepto más disruptivo sea el de la subunidad NCT U, que desde el principio fue planteada como rotativa, pues suele mezclar miembros de las subunidades fijas, así que difícilmente tienes las mismas voces y las mismas vibras entre un lanzamiento y otro.
Ahora sí: el storytelling conceptual de NCT
Desde mi perspectiva de ávida seguidora y consumidora de la música de NCT, me parece que una de las grandes ventajas de su estructura es la flexibilidad -con tantas personas dentro de un mismo grupo, hay n cantidad de combinaciones disponibles, tanto para presentar el producto (aka álbumes de estudio) como para promocionarlo en actividades como fan meetings, programas de variedades, presentaciones en shows semanales, giras mundiales, colaboraciones con marcas y otrxs artistas, etcétera.
(Además del obvio hecho de que es posible permanecer en la mente del consumidor lanzando música con bastante frecuencia. Bastaría con tener un lanzamiento anual por sub-unidad para abarcar al menos 6 touchpoints a lo largo de un año).
Con esto en mente, la complejidad de NCT también es el escenario perfecto para deleitar al público con una historia igual de compleja, misma que se cuenta a través de los conceptos de sus álbumes y la videografía oficial.
¿Y de qué va la historia de NCT?
Aunque es un poco enredoso, mis cavilaciones apuntan a que cada sub-unidad fija de NCT se encuentra inmersa dentro de su propia versión virtual de la realidad, como en un sueño. En este sueño colectivo suelen ocurrir dos cosas: o se establece contacto con los dobles cuánticos, es decir, la otra versión de los integrantes en una dimensión o sueño distinto; o bien, la totalidad de los chicos logra viajar de un sueño a otro.
Esta premisa se esclarece y amplía el lore del artista a través de los lanzamientos grupales que NCT lleva a cabo cada ciertos años, en los que participan todas las subunidades en conjunto. Hasta la fecha contamos con cuatro entregas que involucran a sus 26 miembros: NCT 2018 “Empathy”, NCT 2020 “Resonance”, NCT 2021 “Universe” y NCT 2023 “Golden Age”.

A mi parecer, “Empathy” (2018) es la piedra angular del storytelling de NCT, ya que nos muestra, a través de una serie de videos llamada “NCTmentary”, la capacidad de los integrantes para viajar de un plano a otro al conectarse directamente a los “sueños” de otros miembros, así como los paralelismos entre los integrantes de NCT 127 y NCT DREAM, subunidades que hasta ese momento habían debutado. Parte importante de este storytelling se ve representada en los videos musicales, los videos promocionales con lore y los tracks de intro, interludio y outro del álbum.
Más tarde, al incluir las subunidades china y japonesa (WayV y NCT WISH respectivamente), la capacidad de expansión del universo NCT se multiplicó, pues ahora tenemos otras dos sub-tramas: la de “dioses” capturados que lograron escapar de su encierro (WayV en Turn Back Time, 2020), y que de una u otra forma resultan paralelos a DREAM; así como la de seres mágicos o “hadas” que conceden los deseos de lxs fans (NCT WISH en WISH (2024) y en su primera gira de conciertos, INTO THE WISH 2025).
Este tipo de narrativas comúnmente encontradas en el kpop actual validan lo que propone Gustavo Prado, fundador de la agencia de investigación de mercados Trendo.mx (2025) acerca de nuestra necesidad como público de conectar, pero ya no basta con historias…necesitamos universos. Las marcas que realmente tendrán éxito serán aquellas que logren mantener a la audiencia inmersa en su universo (trendo.mx, 2025).
¿Por qué me encanta NCT DREAM en especial? Storytelling emocional
Con todo y todo, me da un poco de vergüenza admitir que, a pesar de que soy ávida escucha de todas las sub-unidades de NCT, hay una en especial que todxs mis amistades asocian directamente conmigo: NCT DREAM.
El impacto que NCT DREAM tuvo y sigue teniendo en mi vida recae en su capacidad para vincularse con mis emociones en una de las etapas más intensas y significativas de mi vida, que es el paso de la adolescencia a la juventud.
NCT DREAM debutó en 2016, pero yo no me volví NCTzen hasta un año más tarde, cuando NCT 127 visitó México por primera vez en la primera (y última) edición de KCON en mi país. Y entonces, me sentí rápidamente identificada con sus integrantes más jóvenes, todos mis contemporáneos: el mayor, Mark, nació en 1999, apenas dos años antes que yo, mientras que el menor, Jisung, nació en 2002, y solo es un año menor que su servidora.
La música de NCT DREAM evolucionó de manera gradual y natural, justo al mismo tiempo que esos siete chicos crecían juntos. Pasando por canciones con un toque más inocente, como Chewing Gum (2016) y My First and Last (2017); un ritmo veraniego y dulce con We Young (2017); y canciones mucho más nostálgicas, ya comenzando a construir un sonido más propio que combina el sentimentalismo de los días vividos con la incertidumbre y la esperanza de los días que vendrán, en lanzamientos posteriores como We Go Up (2018) y We Boom (2019) que coincidieron con la tentativa salida de Mark de la sub-unidad, pues en un primer momento la intención es que fuera rotativa para albergar a los integrantes más jóvenes, menores de 21 años (afortunadamente se logró un acuerdo que permitió volverla fija).
Es a partir de 2020 que NCT DREAM le da un giro más atrevido a su discografía, con temas más experimentales y dinámicos, alineados con el crecimiento físico, mental y artístico de los miembros. Es aquí que tenemos Reload (2020), Hot Sauce (2021), Glitch Mode (2022), Candy (2022), ISTJ (2023), Dreamscape (2024) y el álbum más reciente, Go Back to The Future (2025).

Y bien, mi propósito no es describir cada álbum de NCT DREAM, jeje. A lo que quiero llegar es que ellos se volvieron mi grupo de kpop favorito de todos los tiempos, a tal grado que mis amistades lo asocian directamente conmigo. Y yo me quedé con ellos todos estos años, desde 2017 hasta ahora, porque sentí que crecimos juntos. Los vi volverse más unidos a través de la pantalla de mi celular. Los vi luchar por continuar como grupo fijo, unidos por el deseo de seguir juntos, y los vi lograrlo. A su vez, mientras los observaba vivir sus vidas, yo también sentía que vivía mis propios momentos especiales a su lado, como viejos amigos a quienes les puedes contar cualquier cosa porque sabes que no te juzgarán.
Un storytelling muy emocional, en el que me contaron que estuvieron juntos desde muy pequeños, y se han visto en todas sus facetas: se han equivocado, se han enojado, se han emocionado, han llorado…y todo lo que yo pueda imaginar, pero juntos, como amigos -hermanos- con un sueño en común. Todo eso quedó grabado en mí, una chica de entonces 16 años que no había tenido amistades muy duraderas hasta ese momento.
Entonces, ¿qué puedo decir sobre el storytelling, a partir de este ejemplo de NCT?
Pues que el storytelling conceptual del artista puede ser el gancho (hook) para atraer nuevas audiencias, pero el storytelling emocional, que es mucho más vivencial y espontáneo, es el que verdaderamente fideliza. Lo importante es que estas dos dimensiones del storytelling sean congruentes para que puedan coexistir y dar solidez a la marca.
Para mí, NCT es innovación, experimento y también evolución, porque esa es la historia que me contaron y en la que inintencionadamente escribí un poco de mi propia historia.
Porque sí, podré haber olvidado lo que aprendí de Matemáticas en la prepa, pero nunca olvidaré el día que NCT DREAM lanzó We Go Up y yo estaba afuera de mi salón de clases, con mis amigas, mirando el nuevo video musical. De hecho, hace poco me volvió a escribir mi amiga más cercana de esos años porque, precisamente, escuchó esa misma canción y se acordó de mí.



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