4 cuentos de Sci-Fi que me dejaron pensando

¿Te imaginas cómo sería la vida si pudiéramos hacer tangible lo intangible?

Lo mismo se preguntó Kim Choyeop cuando escribió esta historia, probablemente. Porque su personaje principal, un hombre que trabaja en una editorial de noticias, tampoco puede imaginarse que materializar algo tan abstracto como las emociones sea posible…pero en su entorno aparece una empresa que produce Materializa-emociones: pequeñas piedras de diferente forma, textura y color, cuya promesa es hacer que el consumidor sienta una emoción en específico. Él considera que es un pseudomarketing muy engañoso, pero, curiosamente, todo mundo a su alrededor se vuelve loco por tener una de esas piedritas. Al mismo tiempo, nos cuenta que su relación de diez años con su novia, Bohyeon, se está tambaleando, y ella tiene sus propios problemas familiares…y aunque está muy deprimida, aun así no deja de consumir Fuente de Melancolía (un Materializa-emociones), lo cual es muy confuso para el hombre. Porque, ¿no querría cualquier persona en su posición sentirse mejor, en lugar de perpetuar su tristeza?

El concepto de emociones on-demand nos permite explorar cómo es que los seres humanos aún estamos muy apegados a la materialidad, a lo que podemos tocar y percibir con nuestros cinco sentidos. ¿Pagaríamos por sentir emociones? ¿Queremos tener el control sobre lo que sentimos y cuándo lo sentimos? ¿Nos incomoda la impredictibilidad de las emociones?

Este cuento me encanta, porque creo que hoy por hoy es una realidad que estamos cada vez más acostumbrados a lo inmediato, lo personalizable y lo material. Las modas nacen, crecen y mueren con demasiada prontitud.  En el caso de las emociones, es mucho más complicado: nos dan información sobre nosotros mismos, pero no responden de forma racional. A veces uno solo quiere sentir por el hecho de saber que siente. Solo lloramos porque queremos llorar, o reímos porque queremos reír. Esa es la gran incógnita del protagonista: ¿por qué si todos intentamos siempre sentirnos bien, los materializa-emociones que evocan emociones negativas tenían gran demanda? A lo que la historia le responde: porque, aunque no nos guste sentir algunas emociones, sí nos alivia un poco sentir que podemos elegir cuándo recurrir a ellas.


Y bueno, después de este río de texto que te acabo de compartir… Espero que alguna de estas recomendaciones te resulte de interés. Creo que la ciencia ficción es un espacio para atrevernos a preguntar todo aquello que nos emociona -y que al mismo tiempo, nos asusta- sobre lo que podría ser o no ser en el futuro. Sobre el alcance y velocidad con que avanza la tecnología humana, y cómo podría transformar significativamente la realidad que conocemos, así como la que conocerán nuestros descendientes.

¿Te gusta la ciencia ficción? Si tienes alguna sugerencia que me quieras compartir, ¡los comentarios están abiertos! Tengo mucho interés por leer sci-fi con más frecuencia y, en particular, quisiera conocer a más autoras de este género.

Me retiro por ahora, pero nos encontraremos muy pronto. ¡Gracias por leer!

Con cariño,

Alian. Un alien curioso, un alien de ciudad. (Y sí, un alien).


Designed by vectorpocket / Freepik

Páginas: 1 2 3 4


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *